Hay personas que se vuelven huecos llenos de ausencias.
Tú, por ejemplo.
Me dejaste un hueco enorme en el alma y lo llenaste de distancias y silencios.
Poco a poco, hasta que el vacío quedó lleno de más vacío
y el alma, en absoluta soledad, acompañada de recuerdos reciclados.
Hay sonrisas que se vuelven hielo.
La tuya, por ejemplo.
Se quedó congelada en las fotos que aún conservo
y con el tiempo se derrite, escapando de mi memoria, de mis ojos.
Hay palabras que se vuelven viento, perfume, cenizas.
Las tuyas, por ejemplo.
Rozan mi mente, me llenan de suspiros y me queman el pecho.
Son tormenta y calma, luz y fuego,
un sello eterno que llevo conmigo hasta siempre.
Hay caricias que se vuelven polvo, que se esfuman con el tiempo.
Las tuyas, por ejemplo.
Las que me esfuerzo por sentir y que mi piel no siente por sí misma,
y que mi piel ahora inventa.
Dejan pequeños rastros que solo se logran sentir en la memoria,
en sus profundidades.
Hay silencios que concluyen ciclos
y abren paso a uno nuevo.
Los tuyos, por ejemplo.
(Esa es la idea...)
jueves, 14 de marzo de 2019
sábado, 22 de diciembre de 2018
Re-conocerte
Sin importar
en qué ciudad,
país,
mundo
o vida
volvamos a cruzarnos,
yo siempre sabré
reconocerte.
(Esa es la idea...)
en qué ciudad,
país,
mundo
o vida
volvamos a cruzarnos,
yo siempre sabré
reconocerte.
(Esa es la idea...)
viernes, 21 de diciembre de 2018
Ahí estabas
Eras tú, entre tantas imágenes revueltas,
andando por ahí entre gente extraña.
Viniste a mí con los brazos abiertos,
reconocí tus ojos entre tantas miradas.
Y ahí estabas, una vez más
para salvar mi día lleno de decepciones
una vez más el recuerdo de un pasado
borraba la amargura de este triste presente.
Todo alrededor se desvaneció
mientras caminábamos sin rumbo fijo
y nuestras manos hechas un lazo:
¡No tuve nunca momento más divino!
Y entonces nos despedimos
con la sensación de no quererlo hacer jamás,
besé tus manos, apoyé mi cabeza en tus piernas,
acariciaste mi cabello, y me dijiste:
"yo nunca te he dejado de amar".
Gracias infinitas por venir a mí en sueños,
siempre lo haces sentir real.
(Esa es la idea...)
andando por ahí entre gente extraña.
Viniste a mí con los brazos abiertos,
reconocí tus ojos entre tantas miradas.
Y ahí estabas, una vez más
para salvar mi día lleno de decepciones
una vez más el recuerdo de un pasado
borraba la amargura de este triste presente.
Todo alrededor se desvaneció
mientras caminábamos sin rumbo fijo
y nuestras manos hechas un lazo:
¡No tuve nunca momento más divino!
Y entonces nos despedimos
con la sensación de no quererlo hacer jamás,
besé tus manos, apoyé mi cabeza en tus piernas,
acariciaste mi cabello, y me dijiste:
"yo nunca te he dejado de amar".
Gracias infinitas por venir a mí en sueños,
siempre lo haces sentir real.
(Esa es la idea...)
miércoles, 19 de diciembre de 2018
Lo que aprendí
Aprendí que, en el amor, la ley del mínimo esfuerzo no aplica.
Aprendí que es mejor estar lejos y solo, que cerca de alguien que te ofrece soledad.
Aprendí que el amor egoísta no existe porque no hay egoísmo en el amor.
Aprendí a darlo todo por la persona que amo, y a retirarme cuando eso que doy no le hace feliz.
Aprendi a no reservarme nada de lo que siento, sino a demostrarlo a cada instante.
Aprendí que la prudencia permite vivir mejor el amor que nos trae la vida.
Aprendí que el diálogo es la mejor respuesta a todos los conflictos.
Aprendí a vivir de mejor manera mi presente, entendiendo lo hermoso del pasado y creyendo en lo bello que traerá el futuro.
Aprendí que es más honroso luchar por reparar que salir corriendo a buscar por fuera lo que no funciona dentro.
Aprendí a volar alto y amar sin medida, por encima de los prejuicios y señalamientos.
Aprendí que hay muchas maneras de estar cerca del ser amado sin necesidad de estar a su lado.
Aprendí que los seres humanos nos enamoramos de las almas, no de los cuerpos.
Aprendí que hay muchas formas de sentirse fuerte, valiente, cobarde o solo.
Aprendí a no insistir por mucho que extrañe.
Aprendí que quien ama nunca hace daño.
Aprendí que el silencio siempre es un buen aliado.
Aprendí que la fuerza no se puede depositar en los brazos de quien no te hace fuerte.
Aprendí que el horizonte no se puede confiar a los ojos de quien te mira y no ve más allá.
Aprendí que quien da demás no es el del problema. El del problema es quien recibe demás y ni aún así regresa un poco.
Aprendí que el dolor es un abismo profundo, pero no tan profundo como para no tener fondo. En algún momento termina, porque ningún estado es permanente.
Aprendí que es necesario marcharse de donde no se es feliz.
Aprendí el valor de una conversación y de la falta que hacen por estos días las mentes profundas.
Aprendí la importancia que tiene la valentía de decidir, porque "una vida sin valentía es un infinito camino de vuelta" .
Aprendí que para poder enfrentar la vida y sus pesares, es necesario identificar lo realmente importante.
Aprendí que no puedes conocer a alguien si no lo lees, si no lo escuchas, si no eres capaz de descifrar sus gestos y sus diferentes tipos de sonrisas o tonos de voz.
Aprendí sobre el valor de la amistad. No importa cuán lejos estemos o cuánto tiempo haya pasado, los amigos son eternos.
Y bueno, no lo sé todo. Aprendí que debemos mantener el alma y el espíritu enseñables en todo momento.
(Esa es la idea...)
Aprendí que es mejor estar lejos y solo, que cerca de alguien que te ofrece soledad.
Aprendí que el amor egoísta no existe porque no hay egoísmo en el amor.
Aprendí a darlo todo por la persona que amo, y a retirarme cuando eso que doy no le hace feliz.
Aprendi a no reservarme nada de lo que siento, sino a demostrarlo a cada instante.
Aprendí que la prudencia permite vivir mejor el amor que nos trae la vida.
Aprendí que el diálogo es la mejor respuesta a todos los conflictos.
Aprendí a vivir de mejor manera mi presente, entendiendo lo hermoso del pasado y creyendo en lo bello que traerá el futuro.
Aprendí que es más honroso luchar por reparar que salir corriendo a buscar por fuera lo que no funciona dentro.
Aprendí a volar alto y amar sin medida, por encima de los prejuicios y señalamientos.
Aprendí que hay muchas maneras de estar cerca del ser amado sin necesidad de estar a su lado.
Aprendí que los seres humanos nos enamoramos de las almas, no de los cuerpos.
Aprendí que hay muchas formas de sentirse fuerte, valiente, cobarde o solo.
Aprendí a no insistir por mucho que extrañe.
Aprendí que quien ama nunca hace daño.
Aprendí que el silencio siempre es un buen aliado.
Aprendí que la fuerza no se puede depositar en los brazos de quien no te hace fuerte.
Aprendí que el horizonte no se puede confiar a los ojos de quien te mira y no ve más allá.
Aprendí que quien da demás no es el del problema. El del problema es quien recibe demás y ni aún así regresa un poco.
Aprendí que el dolor es un abismo profundo, pero no tan profundo como para no tener fondo. En algún momento termina, porque ningún estado es permanente.
Aprendí que es necesario marcharse de donde no se es feliz.
Aprendí el valor de una conversación y de la falta que hacen por estos días las mentes profundas.
Aprendí la importancia que tiene la valentía de decidir, porque "una vida sin valentía es un infinito camino de vuelta" .
Aprendí que para poder enfrentar la vida y sus pesares, es necesario identificar lo realmente importante.
Aprendí que no puedes conocer a alguien si no lo lees, si no lo escuchas, si no eres capaz de descifrar sus gestos y sus diferentes tipos de sonrisas o tonos de voz.
Aprendí sobre el valor de la amistad. No importa cuán lejos estemos o cuánto tiempo haya pasado, los amigos son eternos.
Y bueno, no lo sé todo. Aprendí que debemos mantener el alma y el espíritu enseñables en todo momento.
(Esa es la idea...)
De nuevo al Sur: Ahora en Paraguay
A Melina Konjati.
****************
Paraguay, el país bilingüe de Latinoamérica,
me enseñó la expresión más linda del lenguaje del amor:
"Rohayhu", Te Quiero en guaraní.
Encarnación, la ciudad con playa de agua dulce,
me enseñó que todo es posible con ingenio y dedicación.
Paraguay, el país levantado por la fuerza femenina,
me enseñó el peso de la historia y la importancia de mantenerla viva, porque la historia es una mujer.
Encarnación, la ciudad de los puentes,
me enseñó que nada está lo suficientemente lejos
si construimos caminos lo suficientemente fuertes.
Paraguay, el país que superó la Guerra de la Triple Alianza,
me enseñó que no importa cuántos sean los enemigos,
ni cuánto territorio perdamos,
la luz de la libertad y la soberanía no puede ser apagada.
Encarnación, la ciudad del carnaval,
me enseñó a bailar al son que me toque la vida.
También traje muchas cosas lindas de Encarnación:
la hermosa sonrisa de una nueva amiga, su hospitalidad y los paseos por la Costanera en su carro rojo.
El baile bajo la lluvia fría, la brisa que trae el Río Paraná, el cielo de algodón que se mostró para nosotros, y un Sambódromo que anuncia un carnaval que no morirá.
Y sí, si algún día muero en Barranquilla,
reencarnaré en Encarnación.
(Esa es la idea...)
****************
Paraguay, el país bilingüe de Latinoamérica,
me enseñó la expresión más linda del lenguaje del amor:
"Rohayhu", Te Quiero en guaraní.
Encarnación, la ciudad con playa de agua dulce,
me enseñó que todo es posible con ingenio y dedicación.
Paraguay, el país levantado por la fuerza femenina,
me enseñó el peso de la historia y la importancia de mantenerla viva, porque la historia es una mujer.
Encarnación, la ciudad de los puentes,
me enseñó que nada está lo suficientemente lejos
si construimos caminos lo suficientemente fuertes.
Paraguay, el país que superó la Guerra de la Triple Alianza,
me enseñó que no importa cuántos sean los enemigos,
ni cuánto territorio perdamos,
la luz de la libertad y la soberanía no puede ser apagada.
Encarnación, la ciudad del carnaval,
me enseñó a bailar al son que me toque la vida.
También traje muchas cosas lindas de Encarnación:
la hermosa sonrisa de una nueva amiga, su hospitalidad y los paseos por la Costanera en su carro rojo.
El baile bajo la lluvia fría, la brisa que trae el Río Paraná, el cielo de algodón que se mostró para nosotros, y un Sambódromo que anuncia un carnaval que no morirá.
Y sí, si algún día muero en Barranquilla,
reencarnaré en Encarnación.
(Esa es la idea...)
viernes, 27 de julio de 2018
Todo va a estar bien
... aún el cactus crece en el desierto,
y por muy Tenaz que se vea el cielo,
el sol vuelve a brillar.
todo va a estar bien, Absolutamente...
por ahora el silencio será un buen aliado,
pero no te preocupes,
no hay silencio Total.
sono qui, vicino.
lunes, 21 de mayo de 2018
Te lo juro
Te lo juro.
Nunca hubo nada tan bonito como poder verme en tus ojos
y sentirme amada por tus manos,
arrullada por tus brazos y en paz infinita a través de tu voz.
Sí, todo fue hermoso, no tengo queja alguna.
O sí, sólo una: me dejaste sin dejarme.
Morí y resucité tantas veces que luego no sabía en qué vida me hallaba.
Me perdí, me volví a encontrar, invisible, insensible ante mi propia tristeza.
9 Julio/2016
Nunca hubo nada tan bonito como poder verme en tus ojos
y sentirme amada por tus manos,
arrullada por tus brazos y en paz infinita a través de tu voz.
Sí, todo fue hermoso, no tengo queja alguna.
O sí, sólo una: me dejaste sin dejarme.
Morí y resucité tantas veces que luego no sabía en qué vida me hallaba.
Me perdí, me volví a encontrar, invisible, insensible ante mi propia tristeza.
9 Julio/2016
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Pliegues
Cierro los ojos y veo tus pliegues: Los de la comisura de tu boca, los que unen tu brazo con tu antebrazo. Los de tu vientre, los que unen t...
-
Cierro los ojos y veo tus pliegues: Los de la comisura de tu boca, los que unen tu brazo con tu antebrazo. Los de tu vientre, los que unen t...
-
"Te echo tanto de menos que en mi reloj aún es ayer". Elvira Sastre -Baluarte-
-
ES DIFÍCIL CAMINAR POR UN DESIERTO, ES MÁS DIFÍCIL AÚN ENCONTRAR UN OASIS PARA REFRESCARNOS... PERO ES MUCHO MÁS DIFÍCIL PENSAR O CREER QUE ...